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Volvemos a hablar nuevamente de plataformas centralizadas, y el negocio de la creación de contenido en Internet.

En este caso, partimos de un informe publicado en TheInformation (EN) sobre el reparto económico que hacen las plataformas sociales con sus creadores de contenido.

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Como puedes ver, actualmente Instagram no hace reparto económico con sus creadores, mientras que Facebook, Snapchat, Youtube, Twitch y con algunos asteriscos TikTok, sí lo hacen.

Este punto es interesante, por supuesto, pero lo es más aún el hecho de cómo se reparten esos ingresos.

Mientras Youtube y Twitch apuesta por ofrecer mayores beneficios a los creadores que más visualizaciones obtengan, redes como Facebook, Snapchat y TikTok lo hacen bajo acuerdos fijos, temporales o permanentes, que claramente no salen rentables para sus creadores.

Y ahí tenemos a Instagram, que directamente se queda el 100% del beneficio obtenido por el trabajo de sus usuarios.

El tema, como decía, es interesante porque de un tiempo a esta época hemos pasado de un escenario en el que tener una presencia digital costaba dinero (contratar el hosting y el dominio, dedicar tiempo a crear contenido, publicarlo y hacérselo llegar a la audiencia), a otro en el que empiezan a surgir plataformas gratuitas (véase Blogger o Medium) sin un aparente modelo de negocio, pero donde al menos al creador no le costaba más que tiempo crear contenido, a otro en el que cada vez más tener una presencia digital bien asentada en Internet supone cobrar por ello.

Ganar dinero a cambio de depender de la plataforma

Eso sí. Casualidades de la vida, ese contrato económico fuerza a que el contenido se encapsule en unas plataformas que cambian sus algoritmos de forma totalmente dictatorial, siguiendo los intereses de negocio de turno.

Ahí tenemos, de hecho, a Instagram, la plataforma de los artistas por antonomasia, que no está dudando ni un ápice en migrar hacia el modelo en vídeo, para detrimento de todos esos creadores de imágenes y fotos que apostaron en su día por ella.

Es decir, que con el gancho de poder producir un negocio alrededor de tu contenido, eres víctima de esa suerte de feudalismo digital que definía en un artículo reciente en mi página. El ser un vagabundo digital, alojando tu contenido en plataformas que no te pertenecen con la excusa de recibir propinas por ello, y sabiendo que cualquier cambio hace que esa noche acabes durmiendo nuevamente en la calle.

Así es el modelo de negocio que han aceptado toda esta nueva oleada de creadores de contenido.

Un negocio que viene autoimpuesto por unos grandes terratenientes digitales (Meta (Instagram, Facebook), Google (Youtube), Amazon (Twitch) y ByteDance (TikTok), con permiso de Snapchat). Un sistema que funciona… mientras a la empresa que está detrás le interesa que funcione.

Y que en un mercado tan convulso como es la sociabilidad digital, cambia de la noche a la mañana, destruyendo cualquier negocio de creadores de contenido que no hayan estado lo suficientemente vivos como para distribuir su audiencia en varias plataformas diferentes.

En CyberBrainers ayudamos a empresas y usuarios a prevenir, monitorizar y minimizar los daños de un ataque informático o una crisis reputacional. Si estás en esta situación, o si quieres evitar estarlo el día de mañana, escríbenos y te preparamos una serie de acciones para remediarlo.

Pablo F. Iglesias
Pablo F. Iglesias

Pablo F. Iglesias es Consultor de Presencia Digital y Reputación Online, director de la Consultora CyberBrainers, escritor del libro de ciencia ficción «25+1 Relatos Distópicos» y la colección de fantasía épica «Memorias de Árganon», un hacker peligroso, y un comilón nato 🙂