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Este artículo forma parte de un grupo de piezas que estamos destinando al fenómeno de la gig economy pornográfica.

Hace un año analicé en profundidad el negocio de OnlyFans, y saqué algunas prendas la mar de interesantes:

Con un mercado bastante copado, su comisión es del 20% de las ganancias de los actores, cuando el sitio que menos se lleva de los citados es el 30% y el que más hasta un 90% (EN). Bongacams, la más popular, se suele llevar un 60% de lo que ganan, con lo cual hay un fuerte incentivo para trasladarse a Onlyfans, sobre todo mientras vaya ganando un público más amplio. Ya desde este momento los comparadores consideran que un performer medio puede estar haciendo tanto dinero en Onlyfans como en Chaturbate o Camsoda.

Por ponerte un símil, un servidor que gestiona toda la parte de mecenazgo de este proyecto mediante Patreon, obtiene más o menos 90% de los beneficios (5% se lo queda la plataforma, y otro 5% se pierde entre intermediarios hasta que llega en euros a mi cuenta).

Recientemente Axios (EN) publicaba un informe en el que aseguraba que la compañía fundada por Tim Stokely tiene unos ingresos NETOS de 375 millones de dólares. Nada mal para una plataforma que apenas lleva un par de años activa…

Creo que a nadie escapa el hecho de que el éxito de OnlyFans viene motivado por su laxa política pornográfica. No hay porcentajes de cuántos creadores en la plataforma se apoyan en contenidos «sexualmente explícitos», pero claramente hablamos de un porcentaje significativamente alto (¿80? ¿85? ¿90?…).

Y, bajo este escenario, se repite la historia.

El porno da mucho dinero (muchísimo), pero no es tan escalable como el contenido para todos los públicos. Y no lo es porque, de facto, te cierra a prácticamente cualquier vía de capital ajena a la que producen los creadores de contenido.

La plataforma ha tenido problemas para encontrar inversores dispuestos a respaldar una plataforma cuyo principal contenido es el porno. 

Eso y todos los juicios que tienen pendientes con compañías de tarjetas de crédito, que han visto cómo han aumentado como la espuma las quejas de sus clientes por el cobro de la suscripción a canales de sexo explícito… que en teoría no han contratado :).

Todo esto ha llevado a la compañía a avisar que a partir del 1 de octubre, OnlyFans no permitirá contenido «sexualmente explícito» en la plataforma.

Se cierra así el círculo que tantas otras veces hemos visto. Startups basadas en monetizar el contenido que hacen sus usuarios, que crecen a costa de abrirse al máximo para que, una vez ya son grandes, limitan la plataforma a lo que realmente les interesa a su negocio.

Pasó con Twitter, pasó con Tumblr, pasó y sigue pasando con Facebook e Instagram, y ahora le toca a OnlyFans.

¿Lo peor de todo?

Pues que, como ya avisé en su día, de la noche a la mañana habrá centenares de miles de creadores de contenido pornográfico que apostaron todo por una plataforma, y que de pronto se encuentran con que su modelo de negocio deja de existir.

Un ejemplo más de que en esto de la presencia digital, es importantísimo que nosotros seamos los que controlamos la plataforma, y no al revés.

De ahí que desde la consultora seamos pesados con la importancia de tener un blog alojado en nuestro propio servidor. Y que en efecto, utilicemos las redes sociales, Youtube, Twitch o la plataforma de turno, pero como un apoyo del contenido que generamos en ese espacio que es de nuestro control absoluto.

En caso contrario, estamos supeditados a las decisiones empresariales de terceros… e incluso a las decisiones del gobierno de turno.

Ya es complicado vivir de generar contenido en la red, como para que aquellos que lo consigan, de la noche a la mañana, lo pierdan todo.

Piensa en ello la próxima vez que hipoteques el futuro de tu familia en una cuenta de Instagram, o un TikTok, o un canal de Youtube.

Nunca fue buena idea poner todos los huevos en la misma cesta.

Actualización dos días más tarde: Por Twitter (EN) la plataforma se ha pronunciando, asegurando que por ahora no implementará los cambios en octubre debido al aluvión de quejas…

Todos los artículos de esta misma lista sobre OnlyFans:

En CyberBrainers ayudamos a empresas y usuarios a prevenir, monitorizar y minimizar los daños de una crisis reputacional. Si estás en esta situación, o si quieres evitar estarlo el día de mañana, escríbenos y te preparamos una serie de acciones para remediarlo.

Pablo F. Iglesias
Pablo F. Iglesias

Pablo F. Iglesias es Consultor de Presencia Digital y Reputación Online, director de la Consultora CyberBrainers, escritor del libro de ciencia ficción «25+1 Relatos Distópicos» y la colección de fantasía épica «Memorias de Árganon», un hacker peligroso, y un comilón nato 🙂