+34 697 722 901 [email protected]

Leía el otro día la pieza publicada en CNBC en la que analizaban el Economic Impact Report (EN) de Yelp, un estudio que la propia compañía había hecho, y que llevaba a la conclusión de que el 60% de los negocios cerrados durante los confinamientos del COVID habían acabado por ser permanentes.

Los datos (algo más de 90.000 negocios que cerraron en confinamiento) fueron recogidos en EEUU, un territorio donde Yelp es prácticamente religión en esto de buscar negocios locales (sobre todo restauración, claro), pero los resultados, con los matices esperables, pueden ser comparados con lo que se ha vivido en otros mercados del primer mundo, España incluido.

Así, con la pandemia Yelp vivió un 23% más de cierres de negocios que el año anterior (año fiscal, esto es, de mediados de junio a mediados de junio).

Y lo que más llama la atención es ese 60% de negocios cerrados de forma permanente. Muy superior… a lo esperable en cualquier año «normal».

En España, como decía, Yelp lo deben utilizar cuatro gatos. Aquí lo que manda es Google MyBusiness, es decir, las etiquetas que ves cuando buscas en Google Maps o en Google buscador, y si me apuras para sectores específicos, plataformas especializadas como Tripadvisor o Booking.

El caso es que no hay que ser un lince, a poco que utilices habitualmente este tipo de herramientas, para darte cuenta que muchos negocios han cerrado… pero no han actualizado su estado en la plataforma.

Algo que he vivido recientemente con un viaje que he programado, y en el que me he encontrado llamando a varios números de teléfono de supuestos alojamientos cuyo teléfono ya no existía o nadie respondía.

Tanto que casi manda al traste la escapada que tenía pendiente hacer (al final encontré uno que sí seguía abierto y tenía una habitación disponible).

Casualmente, hace unos días nos entró un cliente que estaba harto de que le llamasen de un negocio que tenía pre-COVID, y al poco de indagar con nuestra herramienta de escucha activa, nos dimos cuenta de que la mayor parte de las llamadas venían de ese perfil en Google MyBusiness que no se habían dignado a marcar como cerrado.

Creo que no hay peor experiencia que ir todo confiado por la calle hacia un local, para encontrarte con que ese local ya no existe.

Pierde credibilidad la plataforma, por supuesto nos quedamos con una imagen de marca nefasta (algo que debería preocuparnos como empresarios si el día de mañana pretendemos reabrir) y vuelve a los sistemas de recomendación de sitios totalmente ineficientes.

Más, me refiero, que lo que ya lo son hoy en día con todo el negocio que hay detrás de la compraventa de reseñas falsas y el review bombing.

Así que quería dejar por aquí este aviso para navegantes.

Como ya expliqué en su día, no cuesta nada, tanto si vamos a cerrar temporalmente, como si lo hacemos de forma permanente, marcarlo como tal en las plataformas y redes sociales donde estuviésemos presentes.

Evitaremos potenciales problemas reputacionales en el futuro, evitaremos que nos sigan molestando con llamadas o emails inoportunos, y de paso ayudaremos a estos sistemas a ser más útiles para el resto de ciudadanos.

En CyberBrainers ayudamos a empresas y usuarios a prevenir, monitorizar y minimizar los daños de un ataque informático o una crisis reputacional. Si estás en esta situación, o si quieres evitar estarlo el día de mañana, escríbenos y te preparamos una serie de acciones para remediarlo.

Pablo F. Iglesias
Pablo F. Iglesias

Pablo F. Iglesias es Consultor de Presencia Digital y Reputación Online, director de la Consultora CyberBrainers, escritor del libro de ciencia ficción «25+1 Relatos Distópicos» y la colección de fantasía épica «Memorias de Árganon», un hacker peligroso, y un comilón nato 🙂