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Después de la cancelación de los Juegos Olímpicos en 2020 debido a la pandemia de la COVID-19, el viernes, 23 de julio de 2021, por fin dieron el pistoletazo de salida las que pueden convertirse en las olimpiadas más atípicas de la historia.

A las 20:00 hora japonesa (13:00 hora española) comenzó la ceremonia de apertura en el Nuevo Estadio Olímpico de Tokio con capacidad para 68.000 personas, pero vacío esta vez por la pandemia. Los únicos que asistieron fueron los periodistas, un millar de personalidades, de las cuales quince eran mandatarios internacionales entre los que se encontraba, por ejemplo, Emmanuel Macron, presidente de Francia, o el príncipe Alberto de Mónaco, y los 11.500 atletas llegados de más de 200 países que participaron en el desfile. Como dato curioso, por seguridad y el aumento de contagios por coronavirus en el país nipón, solo pudieron asistir los deportistas que estaban alojados en la Villa Olímpica. El acto contó con un fuerte componente visual y tecnológico con el objetivo de compensar la ausencia de público y también para ser retransmitida por televisión. Además, predominó el rojo, uno de los colores que componen la bandera de Japón. 

La ceremonia arrancó con un vídeo que reflejaba el camino recorrido por Tokio hasta llegar al día de la inauguración, incluida su elección como sede o el retraso de un año por la pandemia del coronavirus. Después, en medio del estadio apareció una única protagonista femenina, la boxeadora japonesa de peso medio Arisa Tsubata, corriendo en una cinta andadora y en plena oscuridad. A su alrededor, representando a todo el planeta, aparecieron distintos atletas con ella, que a pesar de estar separados sobre el escenario, estaban conectados. Así, los lemas de este año son «Moviéndose adelante» y «Unidos en la emoción». Al acabar este primer acto, el emperador de Japón, Naruhito, y el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, entraron juntos al estadio. 

La segunda escena mostró a un grupo de bailarines mientras una serie de proyecciones creaban un efecto tridimensional. A continuación, entró una comitiva de ocho niños y la bandera de Japón sujetada por seis personas (cuatro atletas, una persona con discapacidad y un sanitario) al escenario principal del estadio, que representaba al sol y al Monte Fuji, símbolos nacionales del país. Misia, cantante japonesa, interpretó el himno nipón mientras 38 soldados japoneses izaban la bandera. Después, a través de una escenografía íntima, se recordó a todos los fallecidos por la pandemia con un minuto de silencio. 

Otro de los bloques artísticos de la ceremonia mostró el trabajo de los carpinteros con la madera y el sonido de sus herramientas sobre ella. En el escenario entraron unos gigantescos aros olímpicos hechos con el mismo material y transportados en unas plataformas iluminadas con linternas de papel. Los aros se transformaron en el símbolo olímpico y unos fuegos artificiales iluminaron cada aro con su color. Además, la madera utilizada para fabricar estos aros se obtuvo a través de los árboles plantados por los atletas de todo el mundo en los Juegos de Tokio de 1964

Antes de que comenzase el desfile de los atletas se entregó el Laurel Olímpico a Muhammad Yunus, profesor de Bangladesh. Este premio rinde homenaje a las personas que destacan por sus logros en educación, cultura, desarrollo y paz a través del deporte. De seguido, una pequeña pieza orquestal dio paso a todas las delegaciones presentes en Tokio. Como manda la tradición, Grecia abrió la comitiva con la tiradora, Ana Korakaki, y el gimnasta, Eleftherios Petrounias como abanderados. En segundo lugar, salió el equipo de refugiados con un grupo de 29 atletas que compite bajo la bandera olímpica. Y así, en orden alfabético japonés, siguieron apareciendo los distintos países. Mireia Belmonte y Saúl Craviotto como abanderados salieron liderando la comitiva española en el puesto 88. Como curiosidad, este año, para promover la igualdad de género, el Comité Olímpico Internacional aprobó una enmienda a las directivas del protocolo olímpico que permite a dos atletas, un hombre y una mujer, de cada Comité Olímpico Nacional para llevar la bandera durante la ceremonia de apertura de los JJOO. Después de más de horas, Japón, como país anfitrión, cerró el desfile. Antes de él, aparecieron los países anfitriones de los próximos Juegos Olímpicos: Francia (París 2024) y Estados Unidos (Los Ángeles 2028).  

En la última fase de la ceremonia, los deportistas, jueces y entrenadores realizaron primero el juramento olímpico. A continuación, comenzó el mayor espectáculo musical de la ceremonia. Y es que, 1.800 drones sobrevolaron el Estadio Olímpico formando el globo terráqueo y de seguido el logo de los JJOO. Sonó también Imagine de John Lennon interpretada por artistas que representaban a los cinco continentes. Por Europa cantó el español, Alejandro Sanz

Llegó la hora de los discursos. Seiko Hashimoto, presidenta del Comité Organizador, tomó la palabra y le siguió Thomas Bach. Seguidamente, el emperador Naruhito inauguró oficialmente los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Dos ráfagas de fuegos artificiales acompañaron el momento.

Y la bandera olímpica entró al estadio. La llevaron seis atletas que han destacado por dedicar su tiempo y su talento a servir a la gente en sus comunidades locales. Después fue izada mientras sonaba el himno olímpico. A través de unos pictogramas se recordaron todas las disciplinas que forman parte de estos Juegos Olímpicos. 

Finalmente, la antorcha terminó su recorrido. Fueron los últimos relevos del fuego olímpico antes de encender el pebetero. Era toda una incógnita quién iba a ser la persona que iba a realizar la acción y por fin, se reveló la sorpresa: Naomi Osaka, la tenista nipona ganadora de cuatro torneos del Grand Slam y exnúmero 1 de la WTA, fue la encargada de iluminarlo. 

Unos Juegos Olímpicos no exentos de polémicas y curiosidades 

La pandemia y el repunte de contagios ha hecho que gran parte de los japoneses se hayan manifestado en contra de la celebración de los Juegos Olímpicos incluso este año 2021. Según un sondeo realizado por un diario local japonés, el 48% de los nipones preferían que se cancelaran. De hecho, días antes de la inauguración se vieron protestas en los alrededores de distintos estadios y como curiosidad, una mujer intentó apagar la antorcha olímpica con una pistola de agua

Además, el viernes, 16 de julio, el mundo se despertó con la noticia de que Julius Ssekitoleko, un competidor de halterofilia de Uganda, desapareció en Tokio desde el 9 de julio después de no presentarse a una prueba rutinaria de COVID-19. El atleta fue encontrado por la policía japonesa después de 15 días a más de 170 kilómetros de su lugar de concentración. 

Han sido también noticia las particulares camas en las que dormirán los deportistas olímpicos. Fabricadas con materiales reciclables y con tamaño apto para una sola persona, tienen como objetivo que los deportistas eviten «cualquier contacto físico innecesario». Muchos atletas han subido vídeos a redes sociales «probando» las camas al llegar a la Villa Olímpica.

Relacionado con esto, los organizadores de los JJOO también decidieron interrumpir una tradición que se daba desde los Juegos de Seúl de 1988: la entrega oficial de preservativos entre los deportistas para garantizar y promover el sexo seguro. ¿La razón? La emergencia sanitaria actual. Aún así, se repartirán 160.000 preservativos entre los atletas cuando terminen su participación. 

Así también, por primera vez en los más de 100 años de historia de los Juegos Olímpicos modernos, la competición contará con una deportista transgénero: Laurel Hubbard, competidora de halterofilia de Nueva Zelanda, de 43 años. 

Asimismo, Rusia no compite este año con este nombre como tal. Y es que, después de que se conocieran decenas de casos de dopaje en deportistas rusos durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, el Tribunal Arbitral del Deporte decidió sancionar a la Federación Rusa para la participación en los Juegos de Tokio 2020. Así, la delegación rusa no lleva ni el escudo ni la bandera del país en los uniformes (se llama “Comité Olímpico Ruso”) y figura como ROC (Comité Olímpico Ruso en castellano). El himno ruso tampoco se escucha en caso de que algún atleta gane un oro y en su lugar suena el concierto para piano nº1 de Chaikovski. 

Por otra parte, también han sido muy sonadas las distintas dimisiones dentro de la organización de los Juegos Olímpicos. En febrero, el líder del comité organizador de Tokio 2020, Yoshiro Mori, tuvo que decir adiós a su cargo por su ataque a las mujeres. Comentó que hablaban mucho en las reuniones y que eran “muy molestas”. En el mes de marzo, el director artístico de los Juegos, Hiroshi Sasaki, presentó su dimisión por la repercusión que tuvo su propuesta para que la actriz nipona, Naomi Watanabe, se vistiera como un cerdo en la ceremonia de apertura. La revista Shukan Bunshun, que recogió la polémica, explicó que durante un brainstorming en 2020, Sasaki propuso que en el evento apareciera la actriz caracterizada como un cerdo y descendiendo desde el cielo, y se refirió a ella como ‘Olympig’, un juego de palabras entre “olímpico” y “cerdo”. Muchas personas lo acusaron de gordofobia. 

Dos dimisiones más recientes han sido las de Keigo Oyamada, compositor de la BSO de la ceremonia de apertura, y Kentaro Kobayashi, director de la inauguración de los Juegos Olímpicos. El primero tuvo que dejar su cargo debido a unas entrevistas que se filtraron en las que relataba con todo detalle cómo hacía bullying a sus compañeros de clase sin ningún tipo de arrepentimiento. El segundo, dimitió por las criticas recibidas por bromear sobre el holocausto hace unos años.

Y las redes reaccionaron masivamente al mayor acontecimiento deportivo mundial

Al igual que ocurrió con la Eurocopa 2020, las reacciones en redes sociales a un evento deportivo mundialmente seguido como los Juegos Olímpicos no iban a ser menos. En el periodo analizado con nuestra herramienta desde el 18 hasta el 23 de julio, semana en la que acontecieron los acontecimientos más relevantes, el total de número de menciones fue de 7868, además de tener un alcance de 42 millones y un total de 65k interacciones, más positivas que negativas.

Resumen del periodo analizado con la herramienta Brand 24

Como se puede observar claramente en los dos gráficos, a partir del 20 de julio hay un subida progresiva hasta que el 22 de julio, día previo a la ceremonia de apertura, se produce el pico máximo con un total de 2845 menciones y un alcance de más de 18 millones, como indica el gráfico de Social Media Reach. Resulta curioso observar cómo en un solo día, del 21 al 22 de julio, se dispararon el alcance y las menciones. De hecho, el alcance se multiplicó por seis y las menciones casi por cinco. El 21 estaba en 696 menciones y un reach de 3 millones.


Número de menciones y alcance social de «Ceremonia de apertura»

Alcance diario de «Ceremonia de apertura»

Veamos ahora cómo se ha distribuido el contenido sobre “Ceremonia de apertura” por los distintos medios web. En primer lugar, se encuentra Twitter con 5189 menciones, que suponen el 65,9% del total. Esta red social es una fábrica de memes y comentarios y en este acontecimiento se generaron casi al segundo con cada detalle que ocurría. Le siguen de lejos los distintos medios de comunicación y sus noticias, que obtienen el 17,4% del total de las menciones con 1368. La web se encuentra en tercer puesto con 834 menciones y un 10,6% del total.


Menciones por categoría

Ahora vamos a fijarnos en los tweets con más repercusión mediática y más interacciones o difusiones han conseguido acerca de la ceremonia de apertura de los Juegos de Tokio 2020.

En el primer puesto, está el tuit de la cuenta @VarksySports, canal de información deportivo argentino, que consiguió 6754 likes y 1587 retweets. Hablaba de la presentación de los pictogramas de los JJOO en la ceremonia como plato fuerte del evento. 

En el segundo puesto, el tuit de @Fglamas con 2750 likes y 964 retweets. Aquí el periodista menciona que, además de la participación de las delegaciones habituales en el desfile de países, también se esperaba la del Equipo Olímpico de los Refugiados capitaneado por Yusra Mardini y Tachlowini Gabriyesos. 

Le sigue el tuit de una cuenta fan de la banda de K-pop, BTS (@miniminisoul), que obtenía 1445 likes y 246 retweets. Y es que, MBC, un canal que retransmitió la ceremonia de apertura, mostró lo más representativo de cada país que participaba mientras hacían su ingreso en el Estadio Olímpico. Cuando fue el turno de Corea del Sur, incluyeron a BTS, la estatua del Almirante Yi Sun-shin y la puerta de Gwanghwamun del palacio de Gyeongbokgung. 

Después, tenemos un tuit del Comité Olímpico Argentino (@PrensaCOA) con 1250 likes y 224 retweets. En él indicaba que por primera vez en la historia, una atleta argentina iba a ser una de las personas que portase la bandera olímpica. La encargada fue la judoca, Paula Pareto. 

Por último, está un tuit de la cuenta en español de Tokio 2020 (@Tokio2020es) publicado cuatro días antes de la ceremonia de apertura, que obtenía 1001 likes y 274 retweets. 

Finalmente, entre los temas más hablados alrededor de los JJOO y este tema en particular durante ese período analizado observamos cómo destacan palabras como “juegos”; “estadio”; “japón”; “olímpicos”; “atletas”; “tokio”; “bandera”; “evento” o “pandemia”. Y sin duda, esto demuestra que los Juegos Olímpicos se celebran en Tokio este año, pero que también se juegan en las redes sociales durante las dos semanas que dura el evento. 

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Sandra Braceras
Sandra Braceras

¡Hola! Soy Sandra Braceras. Soy una periodista apasionada de la política y la geopolítica estatal y estadounidense. También me encanta el mundo de la música, los viajes, la moda y los deportes minoritarios, especialmente la gimnasia rítmica y la natación sincronizada. Actualmente estoy estudiando un máster en Comunicación y Marketing Político en la UNIR. ¡Un placer!