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Gobierno censura menor

Hace unos días, la Autoridad Garante de las Comunicaciones de Italia (más conocida como AGCOM) avisaba la obligatoriedad de que las operadoras de telecomunicaciones del país impusieran a sus clientes menores de edad la llamada «navegación segura» (IT).

¿Que qué quiere decir esto? Pues, básicamente, una suerte de pre-moderación del contenido al que pueden acceder los menores desde sus dispositivos móviles.

Un filtro que vendría aplicado vía SIM (matizaremos esto más adelante) y que bloquearía varias categorías de contenido considerado dañino para los menores de edad. A saber: la venta de armas, los juegos de azar y las apuestas, la pornografía, las sectas religiosas, la violencia y la instigación al suicidio, el odio y la intolerancia (categoría genérica donde las haya, por cierto), el uso de drogas y la promoción de enfermedades como la anorexia.

El mismo día que salió la noticia me llamaron de El Cascabel, el noticiario de la noche de TRECE TV, para preguntar mi opinión al respecto.

No sé si era la que esperaban recibir, pero yo igualmente se la di, y acabaron publicando un pequeño extracto en el programa.

Te dejo por aquí por qué creo que este tipo de medidas, las haga el gobierno Italiano, las haga quien las haga, son problemáticas. Y al final del artículo te dejo el vídeo con el reportaje que se emitió en cadena.

1.- El sistema de bloqueo no es perfecto

Todos estos sistemas de bloqueo/censura se basan en listas blancas o en listas negras.

Es decir, en que PREVIAMENTE se decida si una web entra o no en estas categorías.

¿Cuál es el problema? Pues que esto difícilmente se puede automatizar, que siempre funciona a posteriori (no bloquearía nuevo contenido hasta que este esté marcado como tal) y que además, genera muchísimos falsos positivos y/o falsos negativos.

Aunque el gobierno aseguraba en su comunicado que diferenciará, por ejemplo, una web que muestre desnudos por motivos artísticos de una web que muestre desnudos por motivos pornográficos, la realidad es que el definir dónde ponemos los límites no es ni mucho menos fácil, y por tanto, o se pecará de bloquear más contenido del adecuado (haciendo que, en este símil, haya artistas a los que se les censure) o justo lo contrario (permitiendo a los menores a páginas de pornografía considerada soft).

Y ya si hablamos de otros temas tan complejos como la apología de enfermedades mentales, peor aún.

Porque, ¿cómo van a discriminar masivamente (en todo Internet) si una web está hablando de la anorexia para concienciar de su impacto dañino, o para defender algún estereotipo relacionado con la misma?

Y por si fuera poco, hay que tener en cuenta que este bloqueo se haría a nivel de navegación web, lo que quiere decir que nada impide al menor usar alguna app de terceros para acceder a ese contenido no permitido desde su navegador.

2.- Es «fácilmente» salvable

Como decía el gobierno, el bloqueo se hará por SIM.

¿La realidad? Pues que seguramente querían decir que se hará mediante DNS. Que es la manera más típica que tienen los gobiernos de censurar contenido.

¿El problema? Pues que las DNS se pueden cambiar fácilmente.

Es más, la mayoría de expertos en seguridad recomendamos activamente a todos los usuarios que cambien sus DNS por otras que sean neutrales y más rápidas que las que por defecto nos dan las operadoras.

Un simple cambio que te va a llevar un par de minutos siguiendo un tutorial de Internet, como el que te enlazo arriba, y adiós al bloqueo gubernamental.

3.- Solo se aplica a las SIMs de menores

Me avisaron con muy poco tiempo, así que no me dio tiempo a encontrar ningún estudio que constatara cuántos jóvenes italianos tienen contratada una SIM para menores, y cuántos simplemente usan una SIM a nombre de sus padres.

Lo que sí he encontrado, y en varios sitios, es que la mayoría de contratos de SIM para menores son menos competitivos que las SIM genéricas, por lo que, de nuevo, su impacto real será más bien limitado, ya que este bloqueo solo se aplica a las SIM para menores, no a una SIM que use un menor y que esté a nombre de un adulto.

4.- Supone abrir un precedente

Por último, y esto es lo que más me preocupa, supone abrir un precedente.

Ahora mismo las categorías censuradas son estas, pero ¿quién te dice que el día de mañana el gobierno no decide censurar, por ejemplo, «movimientos extremistas que puedan suponer un problema para su autoridad»?

Cualquier censura, venga de donde venga, supone aceptar una pérdida de las libertades del individuo, y en todo caso, y centrando el tiro en este tema en particular, el control de qué consumen y qué no los menores debería estar en manos únicamente de sus padres, no de un agente externo.

Cualquier padre tiene acceso a numerosas herramientas de control parental más efectivas

Tienes por aquí un tutorial que publicamos hace ya una temporada sobre cómo cualquier padre puede controlar de una manera más efectiva qué consume su hijo en Internet.

Te dejo para terminar el reportaje que se publicó en la cadena.

https://www.youtube.com/watch?v=7kXUkSgXJHU&list=PLuZL6LojRywt4M8_5tr2n4lDz-wE_HnHm&index=34
Pablo F. Iglesias
Pablo F. Iglesias

Pablo F. Iglesias es Consultor de Presencia Digital y Reputación Online, director de la Consultora CyberBrainers, escritor del libro de ciencia ficción «25+1 Relatos Distópicos» y la colección de fantasía épica «Memorias de Árganon», un hacker peligroso, y un comilón nato 🙂


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