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Hablábamos hace unos días de los fraudes basados en el amor con mi intervención en un reportaje para La Sexta Televisión.

La casualidad quiso que ese mismo fin de semana nos escribiera a la consultora un hombre de EEUU que había sido víctima de este tipo de timos.

Algo que, probablemente, pienses que a ti jamás te podría pasar. Que es muy complicado caer en un fraude de estos.

Nada más lejos de la realidad.

Te explico, de mano de lo que nos dijo este hombre, cómo funcionan este tipo de timos, y por qué normalmente te acabas dando cuenta de que estás en uno de ellos cuando ya has perdido bastante dinero.

Un ejemplo real de fraude contado por alguien a quien han estafado $2.000

Mi caso es que hace poco conocí en una chica aplicación llamada Bigo Live.

Me escribió, intercambiamos conversaciones, y luego me pidió mi WhatsApp. Se lo envié, y me comenzó a comentar que supuestamente trabaja para el ejército de los Estados Unidos.

Aquí tienes cómo funciona el primer contacto. Una chica (o chico) bastante atractivo se pone en contacto contigo. Y como ya conté en modo irónico en mi escarceo amoroso con la capitana Kristen Griest, lo cierto es que un gancho muy habitual es que la susodicha trabaje para el ejército.

Esto da confianza, y además sirve de excusa para alargar la relación a distancia (no puedo ir a verte aún porque estoy en misión, necesito que me envíes dinero ya que yo no puedo comparar nada aquí…).

A los 10 días me pidió que si yo le podía ayudar a comprarle una tarjeta de regalo Apple porque su hijo tenía que hacer una tarea y ella no podía comprar la tarjeta porque estaba ocupada con temas del ejército. Entonces fui, y le compre la tarjeta de $25.00

Aquí empieza el timo en sí, y como ves, empieza con cantidades muy bajas. Algo totalmente asumible para cualquiera.

Pasado eso ella me comentó que viajaría a Washington DC porque ella trabaja en Fort Drum, la base militar de New York.

Me dijo que viajaría a Washington para un seminario de 3 días, que le habían asignado una misión, y que más tarde viajaría a Irak. Y que la tenía que esperar hasta que volviese de la misión.

Viendo que la víctima ya ha picado, comienza la estrategia habitual en este tipo de timos. Esa persona está lejos, preferiblemente en un país sin mucha capacidad de comunicarse o de realizar una vida como en occidente, y por tanto, con las excusas perfectas para ir pidiendo cada vez mas dinero.

Luego de llegar a Irak me comenzó a pedir que le comprara las tarjetas de regalo supuestamente para arreglar su conexión a Internet. Me pedía las tarjetas cada fin de semana. Tarjetas de $100, y también tarjetas de $50 para su hijo porque estaba preocupado por él.

Pasó un mes y después ella me dijo que ya estaba cansada de estar en Irak, y que el gobierno no los podía traer de vuelta, y me pidió que le pagará el vuelo que tenía un valor de $900 dólares en tarjetas de regalo apple o tarjetas steam para que ella las pudiera vender en Irak a sus compañeros.

Yo le envié las tarjetas pero pasado eso no me conecté un día, y al siguiente día ella me dijo que no podía regresar porque la iban a operar de una hemorragia.

Aquí las cosas ya se están poniendo serias. Usa de gancho el que quiere volver a conocerlo en persona, pero para ello necesita que le compre el billete, ya que los soldados no tienen, al parecer, efectivo para ello.

¿Cómo hacerlo entonces? Pues mediante tarjetas regalo como las de Apple o Steam, que luego pueda, supuestamente, revender en Irak a conocidos y conseguir el efectivo suficiente como para comprarse el billete.

Por supuesto, antes de que pueda hacerlo (volver a EEUU a verle), le surgirá un imprevisto que, de nuevo, va a hacer que necesite más dinero…

Y hablamos de un problema de salud, para generar más presión aún…

Me envió una foto cuando estaba en el hospital y luego en su supuestamente operación me escribió en su mismo celular una supuesta amiga suya que me mantendría al tanto de ella cuando le estaban operando.

Pasada su supuesta operación ,me volvió a escribir diciendo que no tenía dinero, que necesitaba usar el dinero que le envié para comprar sus medicamentos.

Luego pasaron 15 días y me dijo que ya estaba mejor, y que si le volvería a enviar el dinero para su boleto que ahora sí volvería. Y yo le creí, y le volví a enviar $900 dólares, y aparte me pidió otros $300 dólares porque el aeropuerto le queda lejos y tenía que pagar uber para que la llevara al aeropuerto.

Pasados tres días ella me envió la boleta de avión diciendo que volvería a New York un día viernes. Llegó el día y ella me comento por la noche que ya estaba en el estado. Al día siguiente me volvió a escribir diciendo que me vendría a ver y que me devolvería el dinero.

Como puedes observar, la historia se repite una y otra vez, cada vez con más dinero, hasta que la víctima diga basta. Entre excusas de tener que pagar la operación, volver a comprar otro billete de viaje, el coste que tendría pagar a un supuesto Uber para que la lleve al aeropuerto.

Por supuesto, todo es mentira, pero son expertos en ingeniería social, en engañar a las personas. Y recuerda que para entonces ya tienes una relación a distancia con esa persona, por lo que eres más vulnerable y estás más dispuesto a ayudarla.

Obviando que, incluso cuando te das cuenta de que es un timo, el que ya estés dentro de él hace que entres en una espiral de autoconfirmación. De que es imposible que sea un fraude todo esto, y de que además, ese pago será seguramente el último…

Pero pasaron tres días y me dijo que se sentía mal, y que estaba en el hospital, y me envío fotos. Me di cuenta después de que eran falsas las fotos (no se le veía la cara), y también la foto de la boleta. Ella me siguió pidiendo que le comprara las tarjetas porque supuestamente no podía usar su dinero que tenia en el banco porque estaba congelado, y para descongelarlo tenia que ir ella personalmente, pero me dijo que no podía porque se podía desangrar…

Luego yo me negué a comprar las tarjetas que me seguía pidiendo, y hasta el momento aún tengo su contacto en WhatsApp. Le pedí que me devolviera $500 dólares porque los necesitaba, pero me inventó muchas escusas, y hasta el momento no me a respondido.

He gastado $2000 dólares solo en las tarjetas.

¿Qué hacer cuando ya nos han estafado?

Pues como siempre recomendamos, el primer paso es denunciarlo ante la policía del país donde vivimos.

Ellos son, en última instancia, quienes más nos pueden ayudar.

Además, y en según qué casos, el que un técnico como los que tenemos en CyberBrainers realice una auditoría para certificar que se trata de un timo, puede ayudar ya no solo a potencialmente pillar a los cibercriminales (ya te digo que suele ser muy complicado, ya que operan desde otros países y dependemos por tanto de la jurisprudencia supranacional), sino de cara a que el banco, o la garantía de la tarjeta VISA o MasterCard se haga cargo de los gastos, al tratarse de un fraude.

Esto, como decía, no ocurre en todos los casos, y depende mucho de la legislación en materia de fraudes digitales que haya en el país. En España, por ejemplo, los bancos suelen acabar haciéndose cargo de los pagos siempre y cuando lo hayamos pagado con su tarjeta y les presentemos pruebas claras de que se trata de un timo.

En CyberBrainers ayudamos a empresas y usuarios a prevenir, monitorizar y minimizar los daños de un ataque informático o una crisis reputacional. Si estás en esta situación, o si quieres evitar estarlo el día de mañana, escríbenos y te preparamos una serie de acciones para remediarlo.

Pablo F. Iglesias
Pablo F. Iglesias

Pablo F. Iglesias es Consultor de Presencia Digital y Reputación Online, director de la Consultora CyberBrainers, escritor del libro de ciencia ficción «25+1 Relatos Distópicos» y la colección de fantasía épica «Memorias de Árganon», un hacker peligroso, y un comilón nato 🙂