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Todavía a estas alturas de marzo de 2021 resulta aventurado si España vivirá o no una cuarta ola de la pandemia COVID-19. A tenor de los comportamientos de las curvas de infecciones y contagios en países que no han completado pautas de vacunación medianamente avanzadas (es decir, casi todos los países), cabe suponer que se vivirá si no una «ola» como tal, sí algún repunte o rebrote.

Si ello se debe a causas estacionales, término que podemos entender como «periodicidad más o menos específica» del SARS-COV-2, o si tiene que ver con algún tipo de influencia del comportamiento humano o la relajación de las restricciones en buena parte del mundo, es algo que también resulta difícil de desentrañar. En realidad, como casi todo lo que atañe a la pandemia, más de un año después de declarada por la OMS, lo más que sabemos de ella es que todavía hay muchas cosas que no sabemos.

Lo que sí podemos saber es que la cuarta ola empezó en Internet mucho antes de lo que pueda suceder, si es que llega a suceder, en la vida real. Tanto es así que al menos desde el 1 de febrero se producen menciones en redes sociales y en medios de comunicación. Es decir, antes de que la carga hospitalaria de la tercera ola comenzara a remitir, y apenas una semana después de que se alcanzara el pico máximo de nuevos notificados de dicha tercera ola.

Un total de 13.171 menciones hasta el pasado sábado 13 de marzo, de las que 9.078 se contabilizan en la mejor red para testear los estados de opinión, Twitter (aunque solo sea porque otras redes como Facebook o LinkedIn siguen dificultando el acceso mediante API a sus datos para elaborar informes de inteligencia social).

Cuando nos encontramos volúmenes de menciones tan elevados, existen dos formas principales de abordar la tarea, como exponemos a los clientes de Cyberbrainers cuando nos pregunta por los procedimientos.

1) Contratar a un «ejército» de analistas junior para que categoricen todas y cada una de las menciones, que es lo técnicamente exquisito pero que supone también una necesidad importante de recursos para asumir la carga de trabajo.

2) Analizar las menciones más relevantes, extrapolando resultados y elaborando análisis cruzados a partir de las variables más importantes identificadas. Este es el modelo indicado para los casos en los que existen menos recursos disponibles, y que en manos de analistas senior obtiene un grado de precisión suficientemente elevado como para considerar cubierta la mayor parte del espectro en materia de inteligencia social. Que es el método que hemos utilizado para este trabajo relativo a la cuarta ola del coronovirus.

Análisis de categorías

Uno de los aspectos más llamativos de este proyecto concreto es la abundante cantidad de materias anidadas o categorías de conversación que un asunto como este puede llegar a generar. Desde el 1 de febrero hasta el 13 de marzo, han sido al menos 13 las categorías de conversación identificadas entre los usuarios y medios que han generado contenidos relativos a la cuarta ola.

Si atendemos a la estratificación en Twitter, que no es todo Internet pero sí da las pautas básicas, la más importante ha sido la de medios y médicos, una «gran categoría» en la que hemos querido agrupar dos tipos de inputs, y no por que su grafía sea casi idéntica (algo anecdótico), sino porque en múltiples ocasiones son colindantes: las menciones procedentes de medios de comunicación generalmente trasladan el punto de vista de profesionales sanitarios o de las ciencias de la salud, y a su vez las menciones más influyentes desde el punto de vista sanitario las protagonizan profesionales que suelen actuar como «expertos» en entrevistas y tertulias. Esta «gran categoría» de medios y médicos viene a representar 1 de cada 5 menciones relativas a la cuarta ola.

Prácticamente con el mismo grado de relevancia encontramos el ruido generado en torno a las movilizaciones feministas del 8 de marzo, que presentan características prácticamente nacidas para ser virales desde el minuto 1. No solo se trata de que genera un ruido de sables por la deriva ideológica y política de las movilizaciones, sino que además en el subconsciente colectivo ha permanecido la idea de que las manifestaciones del 8 de marzo de 2020 pudieron ser, de alguna forma, un vector importante de contagios y expansiones previa a la declaración del primer Estado de Alarma. Las menciones relativas al 8M suponen el 18% de la conversación online.

También ocupa un nada desdeñable porcentaje del 15% el volumen de menciones de quienes aseguran que habrá cuarta ola, y la achacan a las excesivas libertades o permisividad a pesar de las restricciones, o en la relajación de los españoles frente a las medidas de prevención. Es decir, de cada 20 menciones en la red relativas a la cuarta ola, 3 tienen como objetivo señalar a sus propios congéneres como causantes o responsables de una cuarta ola.

Estas menciones están directamente ligadas (y en algunos casos son coincidentes) con las relativas a la Semana Santa, que son un 10,8% del total, y que se dividen entre quienes apoyan las restricciones a la movilidad previstas para esas fechas, y quienes las critican por ser o demasiado estrictas, o demasiado laxas (¿o pensábamos que aquí nos íbamos a librar de nuestra tradición de las «dos Españas»?). Por cierto, también aquí es obligado hablar de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a quien estos usuarios suelen hacer responsable directa de la (todavía inexistente) cuarta ola. Los términos Madrid o Ayuso aparecen en un muy notable 9% de las menciones analizadas.

Frente a este segmento, podríamos hablar del segmento anti-cuarta ola, que acumula 1 de cada 8 menciones (12,5%), y que en general agrupa a voces sarcásticas con el modelo de gestión de la pandemia, o bien que desestiman la posibilidad de una cuarta ola inmediata, evidente o pronunciada, basados en la experiencia de la disminución paulatina de casos desde febrero, así como del avance, aunque sea a trompicones, de la vacunación. O, todo lo contrario, la estiman pero la achacan principalmente a un comportamiento estacional frente al que las restricciones poca o ninguna incidencia tienen.

Por último, encontramos menciones con menor peso en la conversación pero igualmente relevantes y que han tenido su recorrido en la red, como la puesta a la venta de tests de antígenos en Alemania, el impacto psicológico de la pandemia, el peso de las «variantes» COVID o las declaraciones de Fernando Simón asegurando que en «un mes y medio» deberíamos poder estar asistiendo al final de la pandemia desde un punto de vista de impacto sanitario. E incluso menciones por unas celebraciones del Atlético de Madrid, que pusieron en alerta a algunos usuarios, como veremos al finalizar este post.

Los medios frente a los usuarios

Resulta también muy interesante el análisis comparado de los principales ítems por su peso relativo en Twitter o en medios de comunicación. Esa comparación nos habla de que hay espacios en los que existe un sonado divorcio entre la agenda setting de los medios y las prioridades de los usuarios digitales. La disonancia más sonada se da en el caso del término «restricciones», al que hemos sumado las voces «terracitas» y «terrazas» para incluir la conversación en torno al fenómeno más visible de relajación de medidas.

Pues bien, en este apartado, por cada 10 impactos en medios de comunicación solo tenemos tres en la red social. Ahora bien, si nos vamos al bloque del feminismo y el 8 de marzo, nos encontramos una proporción similar pero inversa: las menciones en medios son solo el 24% (1 de cada 4) del total de menciones en torno a este asunto. También se produce una discordancia evidente a la hora de captar las menciones relativas a cepas o variantes: 530 menciones tuiteras frente a 914 en medios de comunicación.

Cerraremos este breve análisis (no es más que la punta del iceberg de los trabajos que realizamos para nuestros clientes), con dos apuntes curiosos. En primer lugar, las cifras de impacto total, que son mareantes: más de 25 millones de impactos vía social media y más de 63 millones de impactos no sociales (básicamente medios de comunicación), 115 vídeos, casi 50.000 interacciones sociales de las cuales más de 35.000 son likes.

Como siempre decimos, lo importante de una interacción no es el «ego» de cuánto gusta nuestra «marca», sino que son vectores de posicionamiento para que los algoritmos de las redes recomienden contenidos a usuarios que, de otra forma, probablemente no llegarían a ver. En términos monetarios, si «cuarta ola» hubiera sido una marca, una entidad, un producto o un item corporativo, habría supuesto un total de impactos equiparable a 5,73 millones de dólares (unos 4,8 millones de euros) de inversión publicitaria. No está mal. Nada mal.

El top 3, reflexión final y otros hitos

En segundo lugar, el siempre anecdótico pero llamativo top 3. ¿Quiénes han sido los 3 tuiteros top en sus menciones acerca de la cuarta ola? El número 1 indiscutible se lo lleva @saramun1z con una mención llena de sarcasmo, que acumula 2.500 likes y cerca de 700 retweets al momento de redactar este pequeño informe.

El siguiente puesto en el cajetín corresponde a @liusivaya, que obtiene una merecida medalla de plata merced a los 1.700 likes y 527 retweets de su mención relativa uno de los temas estrella: el 8M y el feminismo.

Por último, la medalla de bronce es para @alvarolserrano, que obtuvo más 1.300 likes y más de 550 retweets a propósito de uno de esos aspectos «menores» de este análisis: las celebraciones de los fans del Atlético de Madrid.

Ya como cierre definitivo, una última consideración: somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras. La escucha activa sirve también para comprobar hasta qué punto los vaticinios en torno a materias inciertas como esta cuarta ola se cumplen… o no. Algo que probablemente dé jugosos resultados en unas semanas. Si desde Cyberbrainers lo vemos oportuno, echaremos mano de ese análisis.

Por último, adjuntamos las capturas de los usuarios más influyentes, los más activos, y la nube de palabras o etiquetas en torno a «la cuarta ola del coronavirus en España».

Usuarios más activos
Usuarios más influyentes
Nube de palabras o términos más utilizados

Foto de portada by Matthew Hume on Unsplash

Alfonso Piñeiro
Alfonso Piñeiro

✍️ Autor de ‘La Ola Definitiva’ http://amazon.es/dp/B08P62P1NJ

Temporalmente, el 99% de su tiempo en Twitter se dedica a combatir la «Nueva Normalidad». En el resto de su vida, además, puede decirse de él lo siguiente:

👔 CEO http://foodieQR.es
🧠 Consultor
🎤 Speaker
👨‍🏫 Formador
🖖 PPTs freak
✏️ Wild copy