(+34) 910 42 42 93 [email protected]

Una cuestión interesante que surge de tanto escuchar por el teletrabajo (trabajo remoto) que utilizan y sugieren las grandes empresas en la coyuntura de la pandemia por Coronavirus.

Definamos primero que es el trabajo remoto. Es la posibilidad que tiene un trabajador en relación de dependencia o independiente para poder realizar una actividad definida por la organización que lo contrata, sin necesidad de estar físicamente presente en el puesto laboral.

Comienzo dando las justificaciones más comunes, que son las que tanto gustan a los detractores de la tecnología. A continuación, mis respuestas:

  • «Se pierde interacción y trabajo en equipo con el resto de los trabajadores».
    • La interacción sigue estando, se utilizarán los mails, mensajería instantánea y hasta llamadas por teléfono (¿¿¿todavía existen???)
  • «Debo comprar equipamiento para darle al trabajador y que trabaje remoto» (si, hay que invertir, no vale utilizar los recursos personales del trabajador)
    • Correcto, el mismo equipamiento que debe darle para el trabajo en el puesto físico. Se podrá reemplazar una computadora de escritorio por una notebook, tablet o celular.
  • «Pierdo privacidad y seguridad de la información, que anda dando vueltas por la nube»
    • A no ser que todavía use una máquina de escribir, su información será tan privada como los mecanismos que implemente para ello (incluso, una hoja de papel puede ser fotografiada.)
  • «Tengo que contratar gente que asegure los sistemas y dé los accesos remotos»
    • ¡Por supuesto!!! Como en todo, si no dispone de un sector tecnológico capacitado para tal fin, deberá contratar los servicios profesionales de alguna empresa. Es una inversión
  • «Mi gente no tiene idea de cómo hacer teletrabajo»
    • Simple, se les muestra las ventajas que ofrece el teletrabajo y se los capacita. En experiencias con nuestros clientes, este proceso puede estar resuelto en 48 horas.
  • «No podré controlar si está trabajando»
    • ¿¿¿Está mirando encima del hombro del trabajador para ver qué hace??? Podrá controlarlos, sólo tendrá que cambiar la forma de control

Hay muchas justificaciones más, naturalmente, pero no quiero aburrir al lector.

El teletrabajo implica inversión en capacitación, pero a mediano plazo, supone una reducción de los costos de la organización y aunque no a muchos importe, un beneficio para el trabajador.

Ya que los sueldos y salarios son un tema candente en este país(y en muchos otros):

  • Puedo ofrecerles a los trabajadores un beneficio en reducción de costos de transporte (no tener que ir a la oficina)
  • Así mismo, puede desayunar, almorzar o cenar en su casa, mejorando la calidad de la alimentación (deja de consumir sándwich de miga del bar del frente…)
  • En tiempo y no llegar cansados apenas comienza la jornada laboral (el tráfico de la ciudad de Córdoba entre las 08:00 y las 9:30 hs. lo estresaría a Thanos)
  • En horas extras. Es conocido que donde hay mucha gente, se presta a la sociabilidad y a perder tiempo en discutir que yo pondría a tal jugador y tal formación (todos los argentinos somos excelentes técnicos de fútbol) o las medidas económicas que debería tomar el gobierno de turno (ah, también somos «doctores en economía»)

Y seguramente los empleadores empiezan a preguntarme: “Todo muy lindo, pero ¿cómo sé que trabajan? ¿Cómo hablo con ellos? ¿Qué beneficios obtengo yo?”

Aclarando la SITUACIÓN del trabajo remoto

La transformación digital de una organización comienza por optimizar los procesos, ello implica mejorar qué se hace, quién lo hace y cómo se hace.

Una vez resueltas estas cuestiones, recién se puede comenzar a “digitalizar” el trabajo remoto.

Por ello, podrá saber que los empleados trabajan porque les dio un objetivo en forma de actividad con fechas límites y determinados estándares de calidad.

Hablará con ellos por mail, chat o teléfono, aprendiendo a ser claro y conciso en las directivas.

Se beneficiará en menos horas extras, un mejor clima laboral, trabajadores más relajados e incluso una reducción de costos en energía eléctrica, menos infraestructura física (podrá contratar servicios cloud) e incluso en menor cantidad de personas haciendo lo mismo o interrumpiéndose en las tareas cotidianas.

Por supuesto que esto es muy complicado en la administración pública, donde en muchas instituciones se paga “por asistir” al trabajo (por eso tanta inversión en controles de ausentismo). Pero no se controla el tipo de trabajo y los resultados de este.

Por supuesto hay muchos beneficios más, pero dependerán de la maduración de la organización y de las ganas que tengan de mejorar sus procesos. Pregunto: en el caso de una situación como una pandemia, un corte de rutas, calle anegadas de agua por la lluvia, paro de transporte y alguna otra variable más… ¿Su organización deja de trabajar porque el empleado no puede llegar al puesto? ¿Sabe calcular las pérdidas monetarias de la situación?

En CyberBrainers ayudamos a empresas y usuarios a prevenir, monitorizar y minimizar los daños de un ataque informático o una crisis reputacional. Si estás en esta situación, o si quieres evitar estarlo el día de mañana, escríbenos y te preparamos una serie de acciones para remediarlo.

Roberto Hoya
Roberto Hoya

Apasaionado de la tecnología, docente de vocación e ingeniero industrial de profesión.
Me especializo en transformación digital y como líder de proyectos.
Como argentino, tengo un súperpoder que es la planificación y adaptación al caos…=)