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No es la primera vez, y no será la última.

La relación de las tecnológicas con el gigante asiático es, cuanto menos, conflictiva.

  • Por un lado, está claro que les interesa entrar en el que sin lugar a dudas es hoy en día el mercado más grande del mundo.
  • Por otro, entrar supone aceptar pasar por el aro de un gobierno totalitarista. Con todo lo que esto supone.

Y gracias a The Information (EN), sabemos cuál ha sido el peaje que ha tenido que pagar Apple para que se vendan sus iPhones en el territorio chino: 275.000 millones de dólares.

Gracias a ello, el gobierno chino ha considerado que Apple «creciese junto a las empresas chinas para lograr beneficios mutuos y una situación win-win».

De hecho, el bueno de Tim Cook lleva desde 2016 visitando de forma regular China, y hace un par de años participó en un foro de economía en el que no se cortó al aplaudir «la apertura de China con el resto del mundo».

Ya sabes, en negocios eso de ir con la verdad por delante como que no se destila mucho.

Esto, por supuesto, es lo que la mayor parte de medios ha recogido de la investigación publicada.

Pero al menos a un servidor le preocupa más otro tema.

Por si no lo sabes, entre China y Japón hay unas islas japonesas llamadas Islas Senkaku… que el gobierno chino considera chinas, y que llama Islas Diaoyu.

Pues en 2015, y dentro de ese acuerdo de apertura que permitió a Apple empezar a vender su Apple Watch en territorio chino, estaba la obligación de no mostrar el nombre de dichas islas en la aplicación Mapas.

Dicho y hecho.

Como puedes ver en la imagen que acompaña este artículo, las Islas Senkaku en Google Maps aparecen correctamente identificadas como tal. Sin embargo, esa misma búsqueda hecha en Mapas de Apple no muestra texto alguno, como si se tratase de un paraje aún sin explorar.

Junta a esto el hecho de que desde 2017 todos los datos de iCloud de usuarios de Apple en China se gestionan desde centros de datos en China, y por ende, todas esas medidas que durante los últimos años ha realizado la empresa de Cupertino para proteger la privacidad de sus usuarios… no aplican para aquellos que lo hagan desde territorio chino.

Esa censura encubierta la hemos visto replicada en no pocas ocasiones desde entonces.

Sin ir más lejos, ya comenté en su día cómo Apple ha eliminado en varias ocasiones aplicaciones totalmente lícitas de la App Store porque son consideradas dañinas para el gobierno chino.

O el caso flagante de los emoticonos de bandera en iOS/iPadOS: Si buscas en tu iPhone la bandera de Taiwán, te darás cuenta de que no existe.

Casualidad, ¿verdad?

Que ojo, China no es el único gobierno con la fuerza suficiente para imponer estas restricciones.

La ciudad ucraniana de Simferopol aparece como tal si la buscas en Google Maps o Mapas de Apple… a no ser que realices esa búsqueda desde Rusia (o con una VPN que emule la conexión rusa). En tal caso, la ciudad Simferopol es a efectos prácticos territorio ruso.

Varios ejemplos de cómo la tecnología que utilizamos masivamente, bien orquestada, puede servir para hacer realidad, de facto, las lecturas alternativas y propagandísticas de hechos objetivos.

Todo porque, al final, es el dinero quien manda. Y para estas grandes compañías la importancia de estar en según qué mercado es mayor que la de proteger las libertades y derechos de sus usuarios.

En CyberBrainers ayudamos a empresas y usuarios a prevenir, monitorizar y minimizar los daños de un ataque informático o una crisis reputacional. Si estás en esta situación, o si quieres evitar estarlo el día de mañana, escríbenos y te preparamos una serie de acciones para remediarlo.

Pablo F. Iglesias
Pablo F. Iglesias

Pablo F. Iglesias es Consultor de Presencia Digital y Reputación Online, director de la Consultora CyberBrainers, escritor del libro de ciencia ficción «25+1 Relatos Distópicos» y la colección de fantasía épica «Memorias de Árganon», un hacker peligroso, y un comilón nato 🙂